Casi el 47 % de los bebés menores de seis meses en Ecuador no recibe lactancia materna exclusiva
Ecuador, 26 de octubre de 2026. La lactancia materna es universalmente reconocida por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF como el pilar fundamental para el desarrollo temprano, pero al aterrizar esta premisa en Ecuador, encontramos un panorama que exige apoyo más allá del discurso.
Según la Encuesta Nacional sobre Desnutrición Infantil (ENDI) 2023–2024 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), aproximadamente el 46,9% de los bebés menores de seis meses en Ecuador no recibe lactancia materna exclusiva. Entre los factores que pueden dificultar la continuidad de esta práctica están el retorno de las madres al trabajo, la falta de condiciones adecuadas para amamantar o extraer leche durante la jornada laboral y las dificultades para acceder a orientación oportuna ante problemas durante la lactancia.
También están los cambios emocionales posteriores a dar a luz que detonan altos niveles de estrés que, a menudo, derivan en "crisis de lactancia". Estos episodios, caracterizados por el rechazo del bebé al pecho de su madre y la irritabilidad del infante, exigen que la conversación pública evolucione para empezar a ofrecer un enfoque basado en soluciones prácticas y un soporte integral a las familias, una realidad que se refleja a nivel mundial. Es así que UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han solicitado a los gobiernos reforzar los sistemas sanitarios y ampliar el asesoramiento a las familias.
A medida que el bebé crece y supera su primer año de vida, sus exigencias nutricionales cambian, haciendo que los suplementos y apoyos alimentarios sean necesarios para evitar retrocesos en la curva de desarrollo y prevenir factores de riesgo en Ecuador donde la desnutrición crónica infantil sigue siendo un desafío de salud pública.
Es en este punto de transición, las fórmulas de etapa 3, enfocadas en niños de 12 meses en adelante, asumen un rol estratégico, actuando no como un reemplazo del vínculo materno, sino como un apoyo complementario para el desarrollo del infante ya que contienen nutrientes como hierro, calcio y vitamina D para un crecimiento óseo sólido, así como ácidos grasos esenciales como el DHA y ARA, que son fundamentales para la maduración visual y cerebral.
Como parte de este compromiso con el bienestar integral infantil, los días 14 y 15 de octubre se llevará a cabo dos charlas donde los especialistas del equipo de Humanova, junto a representantes de Nutribén y Dr. Zaidman, profundizarán en temas esenciales para las familias ecuatorianas. Durante estos encuentros se brindará información vital sobre los cuidados del infante, estrategias para manejar la lactancia materna y el uso adecuado de complementos alimentarios para garantizar un crecimiento saludable.
Es así que, reducir las brechas en la alimentación infantil requiere una mirada que vaya más allá de los primeros meses de vida. El acceso a información basada en evidencia, el acompañamiento a las madres y el respeto a las recomendaciones sanitarias para cada etapa son fundamentales para favorecer decisiones informadas y contribuir al desarrollo saludable de los niños.


